Propiedades de las leches vegetales
Ingredientes en la cocina ortomolecular, Leches vegetales

Las Leches Vegetales

Propiedades de las leches vegetales
Leches vegetales en la cocina ortomolecular

En la cocina ortomolecular preferiremos siempre que nos sea posible utilizar leches de origen vegetal frente a las de origen animal. La leche de vaca es la primera desaconsejada por su extensa y pesada estructura molecular es de difícil digestión y en la actualidad el empleo de los procesos de producción empleados han hecho que la leche de vaca que podemos comprar en cualquier supermercado sea de muy baja calidad. Bien cierto es que también nos ofrece la industria opciones supuestamente adaptadas a la era moderna: sin lactosa, enriquecidas, etc. pero no obstante siguen siguen sin tener todas sus propiedades íntegras además de como se ha dicho ser, mucho menos digestible que otras leches vegetales.

Quien no desee reemplazar las leches animales por las vegetales puede optar entonces por la de cabra u oveja, que presentan una fórmula química mucho más ligera y de fácil digestión para los adultos. Ninguna leche vegetal posee en su composición lactosa por lo que son aptas para personas intolerantes a la lactosa.

Todas pueden consumirse frías o calientes, emplearse en la elaboración de diferentes platos en los que normalmente se utilizaría leche de vaca o nata.

Vamos a conocer ahora las leches vegetales más empleadas en la cocina ortomolecular y sus excelentes propiedades para la salud.


Leche de avena

Se trata de una leche vegetal muy ligera, apta para personas con problemas digestivos e intestinales. Es una leche sin grasa por lo que se convierte en una gran aliada en las dietas de control de peso. Posee vitaminas del grupo B (B1, B2, B3, B5, B6, B9), vitaminas E y A y es rica en minerales: calcio, magnesio, hierro, manganeso, potasio, sodio y fósforo. Aporta aprox. 1 gramo de proteína por cada 100 gr. de leche. Posee efecto relajante calmando los nervios y está especialmente indicada para estados depresivos, ansiedad, estrés, insomnio, pérdida de peso, colesterol y triglicéridos elevados, hiperglucemia y estreñimiento. Aunque es una leche vegetal con gluten algunos celíacos pueden tolerarla muy bien. La avena es un cereal completo y la leche obtenida a partir de ésta es sin duda una opción altamente saludable. En la cocina ortomolecular esta leche es ideal para preparar batidos y para tomar con el café o cacao o algarroba.

Leche de almendras

Se extrae de la presión de estos frutos (almendras). Estamos ante una leche vegetal muy completa apta para lactantes, madres lactantes, embarazadas y niños y en general para todos (adultos, ancianos, adolescentes). Su alto valor energético, su riqueza en calcio y en vitaminas B y minerales la convierten en una leche con propiedades excepcionales para la salud. En su composición encontramos: omega 3 y 6, vitaminas liposolubles: A y E. Vitaminas B (B1, B2, B3, B4, B6, B9 y B12) y minerales: calcio (200 mg por cada 100 gr), fósforo, magnesio, potasio, sodio, hierro, zinc, cobre, manganeso y selenio, siendo alta en proteínas (20 gr. por cada 100 gr) y en hidratos de carbono complejos y grasas saludables. Es una leche indicada para dietas de control de peso, crecimiento de los niños, fortalecer huesos, menopausia, depresión, estrés, decaimiento puesto que aumenta considerablemente el nivel de energía, apta para deportistas, personas con colesterol y triglicéridos elevados, hipertensión, diabetes, y trastornos nerviosos. No posee gluten en su composición siendo apta celíacos. Es una opción formidable para bebés y niños que no toleran la lactosa. En nuestra cocina ortomolecular esta leche la emplearemos para elaborar postres, batidos y cremas.

Leche de arroz

Se elabora a partir del grano de arroz. Se trata de una leche con alto poder digestivo y refrescante, de sabor fuerte y muy ligera, apta para dietas de control de peso por ser baja en calorías. Sus aplicaciones terapéuticas están indicadas en enfermedades del tubo digestivo y en trastornos gastrointestinales: diarreas, úlceras, gastritis, Crohn, colon irritable, indigestiones y en todo tipo de enfermedad inflamatoria intestinal. No contiene gluten por lo que es apta para celíacos. Prácticamente se desconoce que el arroz es un cereal que posee en su composición omega 3 (8 mg por cada 100 gr) y 6 (189 mg por cada 100 gr). Es rico en vitaminas B1, B2, B3, B6, B9 y una pequeña cantidad de vitamina E. Minerales: calcio, hierro, magnesio, zinc, sodio, potasio, fósforo y selenio. Es una leche que aporta energía y por ello puede incluirse en la dieta de los deportistas. En la cocina ortomolecular es ideal para la elaboración de batidos y bebidas con frutas.

Leche de soja

Elaborada a partir de los granos de la soja, es una leche vegetal con alto contenido de proteínas, muy equiparable a las de la leche de vaca (36 gr por cada 100 gr). En su composición encontramos todos los aminoácidos, siendo rica en vitaminas B (B1, B2, B3, B6, B9), omega 3 y 6, minerales: sodio, calcio (227 mg por cada 100 gr), hierro, cobre, magnesio, manganeso, fósforo, potasio y vitamina A y K. Alto contenido en isoflavonas que la convierten en una leche especialmente indicada para períodos como la menopausia y trastornos hormonales. Es altamente energizante apta para deportistas. Aporta fibra y por ello está indicada para regular el tránsito intestinal, controla muy bien los altos niveles de azúcar en sangre, colesterol y triglicéridos elevados, es coadyuvante en la osteoporosis e indicada en la hipertensión por su bajo contenido en sodio. No obstante la soja es la proteína vegetal más difícil de digerir lo cual la convierte en una leche un tanto pesada para aquellas personas que padezcan trastornos digestivos. En la actualidad la industria ha comenzado a producir una bebida de soja “ligera” (equivalente a leche de vaca “desnatada”) mediante un proceso por el cual la soja es descascarilla y por lo tanto se obtiene de su presión una leche más ligera y digestible. Puede emplearse casi para cualquier plato o bebida, batidos, cremas, etc.

Leche de quinoa

La quinoa es un pseudocereal que posee en su composición todos los aminoácidos esenciales necesarios para el organismo (fenilalanina, isoleucina, lisina, metionina, treonina, triptófano, valina, arginina, histidina, cistina y tirosina) presentes en las carnes, los huevos, pescados y aves. De origen centroamericano esta maravilla de la naturaleza aporta enormes beneficios para la salud. Es rica en vitaminas B (B1, B2, B3, B9) y E y C. En minerales: calcio, hierro, magnesio, manganeso, zinc, potasio, fósforo y omega 3 y 6. Es una leche vegetal muy digestiva, apta para personas con desequilibrios gastrointestinales. Altamente energizante está indicada para deportistas y personas con depresión, ansiedad, estrés, trastornos nerviosos, dietas de adelgazamiento (por su bajo contenido en grasas y su efecto saciante), dietas alcalinizantes, y protección de la salud cardiovascular. Es ideal para preparar batidos y mezclarla con fruta.

Leche de avellanas

Se extrae por presión de los frutos (avellanas). Es una leche altamente proteica, especialmente rica en vitamina E (21 mg por cada 100 gr) y elevado contenido de vitamina B9 (96 mg por cada 100 gr) muy recomendable para embarazadas, también en B1, B2, B3, B6 y minerales (hierro, calcio, magnesio, zinc, yodo, sodio, potasio, fósforo) y omega 3 y 6. Posee grasas cardio saludables especialmente indicadas en el control de colesterol y triglicéridos elevados, en enfermedades renales e hipertensión. Se trata de una leche apta para todas las edades y muy energizante ideal para períodos de estrés o decaimiento generalizado. Su sabor es exquisito y gusta prácticamente a todo el mundo. En la cocina ortomolecular se utiliza para la elaboración de postres y batidos.

Leche de castañas

Se extrae de la presión de los frutos (castañas). En su composición encontramos vitaminas B (B1, B2, B3 y B6) y una pequeña cantidad de vitamina E. Minerales: calcio, magnesio, hierro, potasio, sodio, zinc y fósforo. Omega 3 y 6 y nada de colesterol. Es una leche ligera, indicada para personas con cansancio de índole crónico, es remineralizante, energizante, y baja en calorías. Aporta grasas cardio saludables y es apta para deportistas, niños y ancianos y adultos en períodos de estrés intenso. Posee un delicioso sabor. Como casi todas las leches de frutos secos es perfecta para batidos, postres y para mezclarlas con frutas.

Leche de coco

Extraída de la pulpa del fruto del coco, estamos ante una leche altamente energizante. Está especialmente indicada en las dietas de pérdida de peso y en personas con trastornos digestivo puesto que es una leche muy ligera y digestiva. En su composición encontramos vitaminas B (B1, B2, B3, B6 y B9) C y E. Minerales: calcio, magnesio (52 mg por cada 100 gr), hierro, yodo, zinc, sodio, potasio (405 mg por cada 100 gr), fósforo y selenio (10 mcg por cada 100 gr). Es una leche muy bien empleada en personas con anemias, dolores y calambres musculares, inflamaciones, es remineralizante, regula la hipertensión, es coadyuvante en el problemas de próstata, posee efecto relajante y es de ayuda en el mantenimiento de salud ósea. Es la reina de la cocina ortomolecular donde se emplea en la elaboración de todo tipo de salsas y postres.


Leche de cabra

Aunque no es una leche de origen vegetal, vamos a hablar de esta opción a la leche de vaca puesto que a muchas personas la idea de cambiar a una leche vegetal no les resulta fácil. La transición puede realizarse poco a poco pasando primero de la leche de vaca a la de cabra para luego dar lugar a una vegetal.

Es una leche que al presentar una composición molecular más pequeña (casi exactamente igual a la de vaca pero más pequeña) se convierte en una leche de origen animal algo más digestible y por tanto mejor tolerada. Las leches de origen animal contienen en su composición todos los aminoácidos, vitaminas B y liposolubles y minerales necesarios para el crecimiento y desarrollo de los niños. Aunque también es necesario considerar que encontraremos alergénos presentes en la leche y que por tanto si se es alérgico a alguna proteína de la leche de vaca, posiblemente también lo seremos a las proteínas de la leche de cabra. En este enlace puede leerse a fondo un informe científico sobre el análisis de la composición nutricional de la leche de cabra.

Las leches de frutos secos como las de almendras, castañas o avellanas no contienen gluten ni lactosa y por tanto son aptas para personas celíacas, no obstante no lo son para personas alérgicas a los frutos secos. Algunas personas con digestiones muy lentas o pesadas tampoco las toleran muy bien, para estos casos se recomiendan las leches ya mencionadas de avena, quinoa o arroz.


Paula Pencef Pérez-Nutricionista

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